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La transición de cuna a cama

Actualizado: 22 de may de 2019

Victoria hace un mes duerme en cama. La verdad, ella era feliz durmiendo en su cuna, la amaba.

Sabía subirse sola pues le encanta trepar y nunca se bajaba aunque estoy convencida sabía hacerlo. Ella se sentía cómoda, segura y todos estábamos en un tranquilo estado de confort.


A pesar que dormía perfecto, la pase a cama porque era lo que tocaba, la cuna le quedaba chica y después de haber dejado el pañal yo sabía era importante seguir incentivándola a crecer y madurar.


Teorías sobre desarrollo neurológico sostienen que niños menores de 2.5 años difícilmente logran entender y seguir indicaciones “sencillas” como “quédate en tu cama toda la noche.” No porque sean desobedientes si no porque les gana el impulso y les falta madurez y auto control. Es normal, aún son chiquitos.


Entonces, la típica es que termines con un mini visitante nocturno que baja de su cama y pida subir a la tuya, te invite a la suya o en algunos casos extremos te proponga jugar legos a las 2:00 a.m. Ésta ultima, aunque usted no lo crea es caso de la vida real.


Nadie puede negar que al principio resulta lindo, hay familias que aprovechan éste momento para apachurrar a su enano y terminan todos durmiendo en la misma cama –mejor conocido como colecho- y la verdad es que mientras todos descansen ¡GENIAL!


Sin embargo, hay familias que buscan su hijo duerma en su cama y terminan haciendo lo que yo llamo “colecho contra su voluntad” porque el mini visitante es bastante insistente y el cansancio gana a la razón. A la tercera levantada lo metes a tu cama o te pasas a la suya solo para seguir durmiendo un poquito más aun que eso signifique levantar al día siguiente con dolor de cuello y más cansada de lo que te acostaste. ¿Alguien se siente identificada?


Los despertares nocturnos son normales, dormimos por ciclos de sueño y cuando pasamos de un ciclo a otro tenemos siempre un mini despertar. Es en ese momento donde tu hijo se levanta y si ve la libertad de bajarse de la cama no la pensará dos veces.


El problema aquí es que ya cuando se bajó de la cama, caminó, se desveló, te despertó, volverse a dormir se le complica más. Al igual que pasa con nosotros, volver a conciliar el sueño después de haberte levantado por completo es bastante más difícil.


Por eso, si quieres pasar a tu hijo de cuna a cama yo recomiendo:

  1. Que sepa conciliar el sueño por si solo: que sea capaz de pasar de despierto a dormido sin ayuda externa de ningún tipo. Eso incluye que no necesite te acuestes a su costado para quedarse dormido (si el colecho no es una opción que quieras considerar).

  2. Que sea capaz de seguir indicaciones “sencillas”, que notes su auto control e impulso a mejorado y que entienda sobre reglas de tener cama de niño grande.

  3. Utilizar un reloj para despertar. Éste te ayudará a marcar el inicio del día y en qué momento está permitido bajar de la cama.

  4. Háblale sobre el cambio antes de hacerlo: explícale lo que esperas de él y confía es capaz de hacerlo.

  5. Haz el cambio en un momento donde sea lo único que cambia en su vida. Evita hacerlo si se están mudando, ha comenzado el nido, ha nacido un hermanito o se planean ir de viaje o recibir visitas.

  6. Mantén la consistencia: misma habitación y si es posible coloca la cama en la misma posición donde estaba la cuna. Sigue la misma rutina de sueño que cuando dormía en cuna.

  7. Por ultimo, has el cambio lúdico, positivo y emocionante para él. Si puedes, que te acompañe a elegir sabanas y cubre cama.

Frecuentemente veo casos en donde familias pasan a sus hijos muy chicos a dormir en cama con la esperanza que duerman mejor, a algunos les funciona pero otros terminan con un problema mayor.


Al igual que dejar el pañal, dejar la cuna es un proceso de madurez física y cognitiva, no todos suelen estar preparados al mismo tiempo, es un momento de independencia, crecimiento y auto control en donde solo el hecho de ya estar preparado hace la transición sea todo un éxito.